DEPENDENCIA AL JUEGO

ETAPAS EN EL PROCESO ADICTIVO

La frontera entre el abuso, donde aún existe control de la actividad, y la dependencia al juego, pasa inadvertida. La dependencia al juego es un proceso que se instaura a medio y largo plazo.
Estadio inicial de la dependencia al juego.
Episodios de juego descontrolado, pensamiento adictivo, preocupación por el juego, cambios en el estilo de vida, inhibición y desvinculación progresiva de las actividades habituales, consecuencias menores de tipo físico y psíquico (nerviosismo, irritabilidad, cambios de humor).

Estadio medio de la dependencia al juego.
Pérdida de control, negación, aislamiento, crecientes consecuencias físicas y psicológicas, deterioro de las relaciones familiares y sociales, problemas de adaptación al trabajo o a la escuela, incapacidad para parar la actividad a pesar de las consecuencias negativas.
Estadio avanzado de la dependencia al juego. Dedicación intensiva y excluyente a la actividad adictiva, incapacidad de razonar o cuestionar el objeto de la dependencia. Fracaso en los intentos de frenar la actividad, problemas económicos y de relación graves, descenso intenso de la autoestima.

EFECTOS FRECUENTES DE LA DEPENDENCIA AL JUEGO EN LA SALUD.

Fisiológicos:
- Alteración del descanso, insomnio.
- Deterioro del estado general y/o evolutivo.
- Alteraciones en la alimentación.
- Alteraciones inmunitarias.
Psíquicos:
- Inestabilidad emocional. Empobrecimiento afectivo.
- Pérdida del libre albedrío.
- Disminución de la capacidad intelectual, reducción del vocabulario y pérdida del sentido del humor.
- Razonamiento restringido, pobre o nulo.
- Descompensaciones neuróticas, paranoides, psicóticas o suicidas.
- Estados de pánico, confusión mental, estados disociados, culpabilidad, pérdida de la identidad, alteraciones en la percepción de la realidad.
- Estados de infantilización.

TRATAMIENTO DE LA DEPENDENCIA AL JUEGO

A partir de una interrupción, disminución o control del juego, sus síntomas de dependencia pueden regularse y la vulnerabilidad de la persona puede disminuir mediante cambios permanentes en la conducta.
La dependencia al juego es un conjunto de son trastornos tratables.
La experiencia demuestra que la mayoría de los casos tratados tienen una evolución favorable. Se trata de procesos habitualmente largos, en los cuales, a menudo, el compromiso familiar constituye una herramienta esencial en el éxito del tratamiento.